
Menos de 24 horas después de estrenar el maillot amarillo de la París-Niza en el podio de Pouilly-sur-Loire, a orillas del Loira, Juan Ayuso ha sufrido este miércoles una caída bajo la lluvia y se ha visto obligado a abandonar la ronda francesa a 47 kilómetros de la conclusión de la cuarta etapa con final en Uchon.
En una mañana marcada por el agua, con el pelotón teñido del negro azabache de los chubasqueros, guantes y perneras, Ayuso ha perdido el control de su bicicleta en una curva a izquierdas y se ha ido al suelo en un lance en el que también se han visto implicados los españoles del Movistar Iván Romeo y Raúl García Pierna, así como Brandon McNulty y Nils Politt, ambos del UAE.
Instantes después del fortísimo impacto, el joven ciclista de Jávea, que este martes había alcanzado el liderato de la París-Niza tras rozar con el Lidl-Trek el triunfo en la contrarreloj por equipos que finalmente conquistó el conjunto Ineos, se ha vuelto a subir a la bicicleta para intentar retomar la marcha.
No ha sido posible, muy a su pesar. La retransmisión ha mostrado cómo Ayuso, con evidentes gestos de dolor, se ha detenido pocos metros después y se ha tendido sobre el empapado verde de la cuneta para esperar la llegada de los servicios médicos en posición fetal, algo que invita a presagiar una posible fractura ósea en la cadera, la pelvis o el fémur.
Ganador hace solo tres semanas de la portuguesa Vuelta al Algarve, su primera cita oficial con el Lidl-Trek, nuevo hogar tras alejarse de los extensos dominios de Pogacar, Ayuso llegaba a la París-Niza como el gran favorito para luchar por la victoria final junto a Jonas Vingegaard, inédito este curso hasta el inicio de una Carrera hacia el Sol que ahora domina con holgura (52s sobre Daniel Felipe Martínez y más de 3m20s sobre el resto de contendientes) tras el incontestable triunfo parcial de este miércoles en Uchon.